Embarazos en adolescentes

Baja California
Inician jóvenes vida sexual a los 15 años
Desconoce más del 50% de los adolescentes el uso correcto de los métodos anticonceptivos, según estudio
El Sol de Tijuana
7 de septiembre de 2013
Feliciano Castro Loya
Tijuana.- Un estudio publicado en 2012 reveló que el promedio de inicio de vida sexual en México es a los 15 años, por lo que el índice de embarazos en adolescentes a los 16 es muy elevado, además de que más del 50% de los adolescentes encuestados admitió desconocer el uso correcto de los métodos anticonceptivos.
Así lo confirmó el doctor Eliot Durán, médico adscrito al Departamento de Planificación Familiar del Hospital General de Tijuana, en entrevista realizada con motivo del Día Mundial de la Salud Sexual, que se conmemoró el pasado 4 de septiembre, donde el médico destacó que además del embarazo no deseado, el riesgo es contraer enfermedades de transmisión sexual.
“Están declarando los adolescentes que están iniciando su vida sexual en promedio a los 15 años, por consiguiente, el índice de embarazos en adolescentes a partir de los 16 años es muy elevado”, alertó Durán, quien resaltó la importancia de que el sector salud y el educativo trabajen de manera conjunta para hacer frente a los problemas derivados de esto.
Respecto al estudio del que extrajo los indicadores, titulado “Conocimiento, actitud y prácticas de anticoncepción en adolescentes mexicanos”, mencionó que fue realizado en 2011 y publicado en 2012, con la participación de 3 instituciones: el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), el laboratorio MSD, que es el encargado de hacer investigaciones sobre métodos anticonceptivos, y el Fondo Poblacional de la ONU.
Eliot Durán agregó que el estudio implicó hacer más de 6 mil 500 entrevistas a jóvenes de entre los 10 y 19 años, que son las edades en las que la Organización Mundial de la Salud considera a los adolescentes, abarcando 13 estados del país, incluido Baja California.
“Este estudio nos está arrojando que no tienen una orientación adecuada sobre la sexualidad y mucho menos sobre los métodos anticonceptivos, entonces es muy importante que tanto personal de salud, como personal de educación trabajen más en conjunto para tratar de disminuir estos embarazos no deseados en adolescentes, que están teniendo una prevalencia muy elevada”, consideró.
Recordó que, según el INEGI, en Baja California el 18.2% de las adolescentes se embarazan, indicador con el que este estado ocupa el cuarto lugar nacional, lo cual es preocupante no sólo por las repercusiones sociales de un embarazo, sino porque también hay un alto riesgo en los adolescentes de contraer enfermedades de transmisión sexual, ya que muchos desconocen cómo usarlos y a otros les resulta difícil conseguirlos.
El médico mencionó que el citado estudio arrojó que más del 50% admitió desconocer el uso correcto de los métodos anticonceptivos, mientras que el 20% de la población juvenil declaró que le resulta difícil conseguir algún método anticonceptivo, por lo que opinó que los doctores deben abrirse más y darle confianza a los jóvenes, que no irán con sus papás, a fin de orientarlos de mejor manera.
“Los adolescentes probablemente no están acudiendo a fuentes confiables para consejería y orientación sobre métodos de planificación familiar, entonces tienen acceso a las farmacias, lo cual es bueno definitivamente, pero al tener acceso a las farmacias no les están dando la información completa de cómo utilizarlos y qué indicaciones y qué contraindicaciones tienen los métodos anticonceptivos”, comentó.
Enfatizó que en el sector salud, específicamente en el Instituto de Servicios de Salud para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), el IMSS y en los centros de salud de la Secretaría de Salud del Estado (Isesalud) se tienen desde preservativos, hasta dispositivos intrauterinos, e incluso el implante subdérmico conocido como “Implanon”, de manera gratuita.
“Tenemos acceso a todos los métodos anticonceptivos de una manera gratuita y a nivel nacional, inclusive contamos con el implante subdérmico, el Implanon, que es para 3 años y con muy buenos resultados para las niñas adolescentes y está disponible en toda la república mexicana de una manera gratuita”, afirmó.
Finalmente, Eliot Durán recordó que el “Implanon” es un método muy cómodo para tres años, lo que les permite a las adolescentes asegurar un buen tiempo de anticoncepción, para que puedan madurar su sistema reproductor y terminar una carrera técnica por lo menos.
Baja California
Inician jóvenes vida sexual a los 15 años
Desconoce más del 50% de los adolescentes el uso correcto de los métodos anticonceptivos, según estudio
El Sol de Tijuana
7 de septiembre de 2013
Feliciano Castro Loya
Tijuana.- Un estudio publicado en 2012 reveló que el promedio de inicio de vida sexual en México es a los 15 años, por lo que el índice de embarazos en adolescentes a los 16 es muy elevado, además de que más del 50% de los adolescentes encuestados admitió desconocer el uso correcto de los métodos anticonceptivos.
Así lo confirmó el doctor Eliot Durán, médico adscrito al Departamento de Planificación Familiar del Hospital General de Tijuana, en entrevista realizada con motivo del Día Mundial de la Salud Sexual, que se conmemoró el pasado 4 de septiembre, donde el médico destacó que además del embarazo no deseado, el riesgo es contraer enfermedades de transmisión sexual.
“Están declarando los adolescentes que están iniciando su vida sexual en promedio a los 15 años, por consiguiente, el índice de embarazos en adolescentes a partir de los 16 años es muy elevado”, alertó Durán, quien resaltó la importancia de que el sector salud y el educativo trabajen de manera conjunta para hacer frente a los problemas derivados de esto.
Respecto al estudio del que extrajo los indicadores, titulado “Conocimiento, actitud y prácticas de anticoncepción en adolescentes mexicanos”, mencionó que fue realizado en 2011 y publicado en 2012, con la participación de 3 instituciones: el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), el laboratorio MSD, que es el encargado de hacer investigaciones sobre métodos anticonceptivos, y el Fondo Poblacional de la ONU.
Eliot Durán agregó que el estudio implicó hacer más de 6 mil 500 entrevistas a jóvenes de entre los 10 y 19 años, que son las edades en las que la Organización Mundial de la Salud considera a los adolescentes, abarcando 13 estados del país, incluido Baja California.
“Este estudio nos está arrojando que no tienen una orientación adecuada sobre la sexualidad y mucho menos sobre los métodos anticonceptivos, entonces es muy importante que tanto personal de salud, como personal de educación trabajen más en conjunto para tratar de disminuir estos embarazos no deseados en adolescentes, que están teniendo una prevalencia muy elevada”, consideró.
Recordó que, según el INEGI, en Baja California el 18.2% de las adolescentes se embarazan, indicador con el que este estado ocupa el cuarto lugar nacional, lo cual es preocupante no sólo por las repercusiones sociales de un embarazo, sino porque también hay un alto riesgo en los adolescentes de contraer enfermedades de transmisión sexual, ya que muchos desconocen cómo usarlos y a otros les resulta difícil conseguirlos.
El médico mencionó que el citado estudio arrojó que más del 50% admitió desconocer el uso correcto de los métodos anticonceptivos, mientras que el 20% de la población juvenil declaró que le resulta difícil conseguir algún método anticonceptivo, por lo que opinó que los doctores deben abrirse más y darle confianza a los jóvenes, que no irán con sus papás, a fin de orientarlos de mejor manera.
“Los adolescentes probablemente no están acudiendo a fuentes confiables para consejería y orientación sobre métodos de planificación familiar, entonces tienen acceso a las farmacias, lo cual es bueno definitivamente, pero al tener acceso a las farmacias no les están dando la información completa de cómo utilizarlos y qué indicaciones y qué contraindicaciones tienen los métodos anticonceptivos”, comentó.
Enfatizó que en el sector salud, específicamente en el Instituto de Servicios de Salud para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), el IMSS y en los centros de salud de la Secretaría de Salud del Estado (Isesalud) se tienen desde preservativos, hasta dispositivos intrauterinos, e incluso el implante subdérmico conocido como “Implanon”, de manera gratuita.
“Tenemos acceso a todos los métodos anticonceptivos de una manera gratuita y a nivel nacional, inclusive contamos con el implante subdérmico, el Implanon, que es para 3 años y con muy buenos resultados para las niñas adolescentes y está disponible en toda la república mexicana de una manera gratuita”, afirmó.
Finalmente, Eliot Durán recordó que el “Implanon” es un método muy cómodo para tres años, lo que les permite a las adolescentes asegurar un buen tiempo de anticoncepción, para que puedan madurar su sistema reproductor y terminar una carrera técnica por lo menos.

Dejar Comentario

Prevención del cáncer de cuello uterino.

Boletin del Instito nacional del Cáncer.
9 Octubre de 2012.
Grupo de trabajo confirma la recomendación de no hacer exámenes selectivos de detección del cáncer de ovario
Las mujeres que tienen un riesgo promedio de cáncer de ovario no necesitan pasar por exámenes selectivos de detección de la enfermedad, según lo reafirmó el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF). Las últimas directrices clínicas de la USPSTF, publicadas el 11 de septiembre en Annals of Internal Medicine, no aplican a las mujeres que tienen síntomas de cáncer de ovario o que tienen mutaciones genéticas que aumentan el riesgo de esta enfermedad. Si bien la evidencia científica disponible no demuestra con certeza absoluta si el balance entre beneficios y perjuicios de los exámenes de detección de cáncer de ovario difiere en las mujeres con antecedentes familiares de la enfermedad, la USPSTF no encontró razones para considerar que estas mujeres se beneficiarían necesariamente de las pruebas.
En el 2008, la USPSTF solicitó la primera revisión de la literatura científica desde que emitiera su última recomendación sobre exámenes de detección del cáncer de ovario en el 2004. Esta revisión se extendió hasta el 2011 a fin de tomar en consideración los últimos indicios científicos de varios estudios controlados y con distribución al azar, entre ellos los resultados del Estudio de Exámenes de Detección de Cáncer de Próstata, Pulmón, Colorrectal y Ovarios (PLCO) patrocinado por el NCI.
La revisión se concentró en dos métodos de detección, la ecografía transvaginal y la prueba de proteína CA-125 en suero, y se descubrió que los exámenes de detección no solo no reducen las muertes por cáncer de ovario, sino que podrían ser perjudiciales. Por ejemplo, señaló la USPSTF, en el estudio PLCO “se presentaron unas 21 complicaciones importantes por cada 100 intervenciones quirúrgicas llevadas a cabo con base en resultados positivos falsos de exámenes selectivos de detección”. Por tanto, la USPSTF llegó a la conclusión de que “existe al menos una certeza moderada de que los perjuicios de los exámenes de detección del cáncer de ovario superan a los beneficios”.
La recomendación de la USPSTF coincide con la Sociedad Americana Contra el Cáncer y el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos, que no recomiendan la realización rutinaria de exámenes de detección de cáncer de ovario en mujeres de riesgo promedio y que no presentan síntomas.
Lectura adicional: “Contrario a los indicios científicos, algunos médicos recomiendan exámenes selectivos de detección del cáncer de ovario” y “Método de detección del cáncer de ovario no conduce a reducción de muertes por esta enfermedad”

Ver articuloMARTES, 13 de agosto (HealthDay News) — La prevención, las pruebas y el tratamiento del cáncer de cuello uterino se dejan de lado en los países con ingresos bajos y medios, según revela un nuevo estudio.

Esto contrasta con las reducciones sustanciales en las tasas de mortalidad y la mejora del acceso a la atención de la salud reproductiva en esos países en los últimos años, según los investigadores de la Universidad de California, en San Francisco.

En el estudio, publicado el 13 de agosto en la revista PLoS Medicine, Ruby Singhrao y sus colaboradores también enfatizaron las razones por las que las pruebas y el tratamiento del cáncer de cuello uterino deberían incluirse en los esfuerzos por mejorar la salud reproductiva de las mujeres en los países con ingresos bajos y medios.

Los investigadores afirmaron que la carga del cáncer de cuello uterino se reduce conforme aumenta la edad reproductiva de las mujeres y que el cáncer de cuello uterino está asociado con una capacidad de reproducción baja. También comentaron que las pruebas y el tratamiento del cáncer de cuello uterino pueden integrarse en otros servicios de salud y que la evidencia reciente indica que la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) puede proteger a las chicas de sufrir lesiones precancerosas en el cuello uterino.

“Afortunadamente, hoy en día disponemos de una gran variedad de opciones de prevención del cáncer de cuello uterino factibles, asequibles y efectivas, que hacen que las reducciones globales dramáticas de los casos de cáncer de cuello uterino sean un objetivo realista en nuestra vida”, concluyó el equipo de Singhrao en un comunicado de prensa de la revista.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: PLoS Medicine, news release, Aug. 13, 2013

HealthDay

Dejar Comentario

Avance histórico en derechos sexuales y reproductivos en América Latina.

América Latina, la región del mundo más impermeable a brindar a las mujeres el derecho al acceso al aborto, acaba de emitir un documento –firmado por los gobiernos de 38 países- en el que reafirman que “la laicicidad del Estado es fundamental para el pleno ejercicio de los derechos humanos” e instan a los Estados a modificar las normas sobre interrupción voluntaria del embarazo y, en aquellos países en que el aborto es legal, a garantizar servicios de aborto seguros. El Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, emitido en el marco de la Primera Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe -organizada por la Comisión Económica para América latina y el Caribe (CEPAL)- fue considerado por las organizaciones de la sociedad civil como un “avance histórico”.

Leer:

Dejar Comentario

Importancia de la Salud Reproductiva

Debemos conocer lo que entendemos por Salud Reproductiva y poder difundir este concepto a todo nivel si queremos disminuir notablemente la morbi-mortalidad  materna y perinatal en nuestros países.

INSTITUTO NACIONAL DE MUJERES.
SALUD REPPRODUCTIVA Y
BIENESTAR Y CALIDAD DE VIDA DE HOMBRES Y MUJERES
COMUNICADO DE PRENSA NO. 84- 28 DE NOVIEMBRE DE 2012
Históricamente, la condición social de “ser mujer” ha sido un rasgo biológico vinculado al proceso reproductivo, pero además a una construcción social que se relaciona con otras características sociales y culturales limitadas a unirse, tener descendencia y ser responsable de la planificación familiar, por mencionar algunas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el concepto salud reproductiva se define como “el estado de completo bienestar físico, mental y social en todos aquellos aspectos relativos a la reproducción”.
El enfoque de la salud reproductiva imprime un alto valor al derecho de hombres y mujeres a regular su fecundidad en forma segura y efectiva, a tener un embarazo y parto sin riesgos para la salud, a tener y criar hijos saludables, a comprender y disfrutar su propia sexualidad y a permanecer libres de enfermedad, incapacidad o muerte asociadas con el ejercicio de la sexualidad y la reproducción.
En la IV Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD) celebrada en el Cairo, en 1994, los gobiernos de diversos países del mundo, entre ellos México, reconocieron y establecieron los derechos reproductivos como parte de los derechos humanos de todas las personas, plasmados anteriormente en leyes nacionales y otros documentos, refiriéndose a la salud reproductiva como un estado general de bienestar físico, mental y social de las personas en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y procesos, es decir, la libertad para regular su fecundidad en forma segura y efectiva, decidir hacerlo o no, cuándo, con qué frecuencia, cursar un embarazo y parto sin poner en riesgo la vida de la madre, a comprender y disfrutar la propia sexualidad, a permanecer libre de enfermedad, incapacidad o muerte asociadas con el ejercicio de la sexualidad y reproducción, así como la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria, incluida la toma de decisiones relativas a la reproducción libres de discriminación.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2009, la primera relación sexual de las mujeres en edad fértil (15-49 años) se da a los 19.6 años, la primera unión a los 21.8 años, el nacimiento del primer hijo/a nacido/a vivo/a a los 22.3 años y el uso del primer método anticonceptivo a los 28.8 años.
En ese sentido, el enfoque de la salud reproductiva privilegia la perspectiva individual y familiar, pero sobre todo los intereses de las mujeres, centrando la atención en los derechos reproductivos y las condiciones de desigualdad social y de género, permitiendo a la población femenina decidir sobre su cuerpo, sexualidad y vida, rebasando la noción de ver el cuerpo femenino sólo como un aparato reproductor y no recibir únicamente el derecho a la salud reproductiva cuando se es madre. Es así como, la sustitución del término planificación familiar por el enfoque de salud reproductiva representó un parteaguas que impulsó una transformación profunda e integral.
Con datos de la ENADID 2009 se estimó una tasa global de fecundidad de 2.3 hijos por mujer para ese año. Estimaciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO) indican que en 2010 la tasa fue de 2.1, lo que indicaría haber llegado a la tasa de reemplazo.
El nivel de fecundidad difiere de acuerdo al nivel de desarrollo de las poblaciones. En los extremos se encuentran, por un lado, Chiapas y Guerrero con tasas globales de 2.8 hijos por mujer y, en el otro extremo, el DF con una tasa de 1.8 hijos o hijas.
Con este reconocimiento se dio un paso adelante en la lucha de todas las mujeres por el reconocimiento de sus derechos y la necesidad de poner en marcha y readecuar o elaborar programas de salud reproductiva, normatividades y acciones que se ocuparan, además de la planificación familiar, de aspectos relacionados con salud perinatal, la salud reproductiva de la población adolescente, incluyendo la salud materna, la detección oportuna y el manejo de la infertilidad, la prevención oportuna del cáncer de mama y cérvico uterino, la atención al climaterio, así como la prevención, detección y manejo de las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH-Sida, aunado a reconocer el derecho de las mujeres a la interrupción de un embarazo que no desean llevar a término, con aras a incorporar el enfoque de género.
El aborto representa la quinta causa de mortalidad materna en México. Datos de la ENADID 2009 muestran que 8.6 por ciento de los embarazos terminaron en un aborto.
El porcentaje de embarazos adolescentes entre 15 y 19 años que terminó en aborto es 9.2 por ciento; 5.6 por ciento de los embarazos de mujeres de 20 a 24 años, edad en la que se presenta el mínimo, y 26.2 por ciento entre las mujeres de 45 a 49 años, edad en la que se presenta el máximo.
Es imperativo contar con políticas públicas de salud reproductiva con un enfoque de género y derechos humanos, que tomen en cuenta las condiciones físicas, psicológicas, sociales y culturales, reconociendo que la salud reproductiva tiene diversos rostros.
El desconocimiento de los derechos reproductivos puede implicar una falta de control sobre el cuerpo y generar comportamientos sexuales riesgosos, articulados con una visión negativa de la sexualidad.
INSTITUTO NACIONAL DE MUJERES.
SALUD REPPRODUCTIVA Y
BIENESTAR Y CALIDAD DE VIDA DE HOMBRES Y MUJERES
COMUNICADO DE PRENSA NO. 84- 28 DE NOVIEMBRE DE 2012
Históricamente, la condición social de “ser mujer” ha sido un rasgo biológico vinculado al proceso reproductivo, pero además a una construcción social que se relaciona con otras características sociales y culturales limitadas a unirse, tener descendencia y ser responsable de la planificación familiar, por mencionar algunas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el concepto salud reproductiva se define como “el estado de completo bienestar físico, mental y social en todos aquellos aspectos relativos a la reproducción”.
El enfoque de la salud reproductiva imprime un alto valor al derecho de hombres y mujeres a regular su fecundidad en forma segura y efectiva, a tener un embarazo y parto sin riesgos para la salud, a tener y criar hijos saludables, a comprender y disfrutar su propia sexualidad y a permanecer libres de enfermedad, incapacidad o muerte asociadas con el ejercicio de la sexualidad y la reproducción.
En la IV Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD) celebrada en el Cairo, en 1994, los gobiernos de diversos países del mundo, entre ellos México, reconocieron y establecieron los derechos reproductivos como parte de los derechos humanos de todas las personas, plasmados anteriormente en leyes nacionales y otros documentos, refiriéndose a la salud reproductiva como un estado general de bienestar físico, mental y social de las personas en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, sus funciones y procesos, es decir, la libertad para regular su fecundidad en forma segura y efectiva, decidir hacerlo o no, cuándo, con qué frecuencia, cursar un embarazo y parto sin poner en riesgo la vida de la madre, a comprender y disfrutar la propia sexualidad, a permanecer libre de enfermedad, incapacidad o muerte asociadas con el ejercicio de la sexualidad y reproducción, así como la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria, incluida la toma de decisiones relativas a la reproducción libres de discriminación.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2009, la primera relación sexual de las mujeres en edad fértil (15-49 años) se da a los 19.6 años, la primera unión a los 21.8 años, el nacimiento del primer hijo/a nacido/a vivo/a a los 22.3 años y el uso del primer método anticonceptivo a los 28.8 años.
En ese sentido, el enfoque de la salud reproductiva privilegia la perspectiva individual y familiar, pero sobre todo los intereses de las mujeres, centrando la atención en los derechos reproductivos y las condiciones de desigualdad social y de género, permitiendo a la población femenina decidir sobre su cuerpo, sexualidad y vida, rebasando la noción de ver el cuerpo femenino sólo como un aparato reproductor y no recibir únicamente el derecho a la salud reproductiva cuando se es madre. Es así como, la sustitución del término planificación familiar por el enfoque de salud reproductiva representó un parteaguas que impulsó una transformación profunda e integral.
Con datos de la ENADID 2009 se estimó una tasa global de fecundidad de 2.3 hijos por mujer para ese año. Estimaciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO) indican que en 2010 la tasa fue de 2.1, lo que indicaría haber llegado a la tasa de reemplazo.
El nivel de fecundidad difiere de acuerdo al nivel de desarrollo de las poblaciones. En los extremos se encuentran, por un lado, Chiapas y Guerrero con tasas globales de 2.8 hijos por mujer y, en el otro extremo, el DF con una tasa de 1.8 hijos o hijas.
Con este reconocimiento se dio un paso adelante en la lucha de todas las mujeres por el reconocimiento de sus derechos y la necesidad de poner en marcha y readecuar o elaborar programas de salud reproductiva, normatividades y acciones que se ocuparan, además de la planificación familiar, de aspectos relacionados con salud perinatal, la salud reproductiva de la población adolescente, incluyendo la salud materna, la detección oportuna y el manejo de la infertilidad, la prevención oportuna del cáncer de mama y cérvico uterino, la atención al climaterio, así como la prevención, detección y manejo de las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH-Sida, aunado a reconocer el derecho de las mujeres a la interrupción de un embarazo que no desean llevar a término, con aras a incorporar el enfoque de género.
El aborto representa la quinta causa de mortalidad materna en México. Datos de la ENADID 2009 muestran que 8.6 por ciento de los embarazos terminaron en un aborto.
El porcentaje de embarazos adolescentes entre 15 y 19 años que terminó en aborto es 9.2 por ciento; 5.6 por ciento de los embarazos de mujeres de 20 a 24 años, edad en la que se presenta el mínimo, y 26.2 por ciento entre las mujeres de 45 a 49 años, edad en la que se presenta el máximo.
Es imperativo contar con políticas públicas de salud reproductiva con un enfoque de género y derechos humanos, que tomen en cuenta las condiciones físicas, psicológicas, sociales y culturales, reconociendo que la salud reproductiva tiene diversos rostros.
El desconocimiento de los derechos reproductivos puede implicar una falta de control sobre el cuerpo y generar comportamientos sexuales riesgosos, articulados con una visión negativa de la sexualidad.

Dejar Comentario

Qué sabemos sobre el coito interrumpido?

Una de cada tres mujeres jóvenes de EE. UU. utiliza la ‘marcha atrás’ para la anticoncepción
Pero un nuevo estudio confirma que no es buena para prevenir el embarazo
Traducido del inglés: miércoles, 7 de agosto, 2013
Imagen de noticias HealthDay
Tema relacionado en MedlinePlus
Control de la natalidad y contracepción
MARTES, 6 de agosto (HealthDay News) — La marcha atrás es una forma antigua y poco confiable de anticoncepción, pero un tercio de las mujeres jóvenes la utiliza de cualquier forma, indica una nueva investigación.
“Nuestro estudio mostró que el uso de la marcha atrás como anticonceptivo es muy común, pero no siempre funciona tan bien como otros métodos”, apuntó la autora del estudio, la Dra. Annie Dude, residente del departamento de obstetricia y ginecología del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte.
Dude y colegas analizaron los datos de entre 2006 y 2008 de una encuesta nacional de mujeres de EE. UU., enfocándose en 2,220 participantes que tenían entre 15 y 24 años de edad. Su objetivo fue determinar qué tan común era que las mujeres jóvenes sexualmente activas utilizaran la marcha atrás como forma de prevenir el embarazo.
Los hallazgos aparecerán en la edición de septiembre de la revista Obstetrics & Gynecology.
Los investigadores hallaron que el 31 por ciento de las mujeres habían usado la marcha atrás como forma de anticoncepción al menos una vez. De las que la habían usado, el 21 por ciento quedaron embarazadas sin desearlo, frente a apenas el 13 por ciento de las mujeres que usaron otros tipos de anticonceptivos.
Las usuarias de la marcha atrás también tenían un 7.5 por ciento más de probabilidades de haber utilizado anticoncepción de emergencia, como Plan B o Next Choice.
Las mujeres que confiaron en el método de la marcha atrás, que depende de que el hombre se “retire”, con algo de suerte, antes de eyacular, como su forma exclusiva de anticoncepción, tendían a ser menos propensas a quedar embarazadas que las mujeres que utilizaron la marcha atrás junto con otras formas de anticoncepción durante el transcurso del estudio, pero Dude dijo que ese hallazgo no alcanzó la significación estadística.
Señaló que la investigación muestra que los proveedores de atención de salud que atienden a las mujeres jóvenes sexualmente activas deben reconocer que uno de los motivos de que las parejas usen la marcha atrás como método anticonceptivo es que quizás no hayan planificado por adelantado, y que los proveedores deben sacar el tiempo para discutir métodos anticonceptivos más efectivos con sus pacientes.
“Mi visión general es que los médicos creen que es un método anticonceptivo tan anticuado que en realidad no piensan en abordarlo con sus pacientes”, planteó Dude.
Una experta que no participó en el estudio dijo que los motivos que podrían llevar a una mujer a elegir el método de la marcha atrás en lugar de algo más confiable son complejos.
“Muchos anticonceptivos son de acción corta y requieren mucha atención de parte de la mujer. Usar un condón, tener un condón, ir a la tienda o a la farmacia a buscarlo. Resurtir la píldora, tomársela a diario, resurtir la receta. Desplazarse y moverse. Son tantos los temas que hacen que estos métodos anticonceptivos sean difíciles de utilizar o de mantener constantes”, planteó la Dra. Kari Braaten, obstetra y ginecóloga del Hospital Brigham and Women’s, en Boston.
Otra experta aseguró que el estudio estuvo “bien hecho”, y dijo que tuvo hallazgos importantes.
La Dra. Angela Chen, profesora clínica asociada de obstetricia y ginecología en la Universidad de California, en Los Ángeles, y jefa de la división de planificación familiar del Centro Médico Ronald Reagan de la UCLA, dijo que no es nada sorprendente que las personas que usan este método tengan más embarazos no deseados. Apuntó que, para que el método de la marcha atrás se lleve a cabo con éxito, ambos miembros de la pareja tienen que estar altamente motivados.
“Amerita parejas que hayan estado juntas mucho tiempo y que se puedan comunicar bien”, planteó Chen. “La mujer realmente tiene que comprender sus ciclos menstruales, cuándo es más fértil, y la mayoría de mujeres no los comprenden. Sus percepciones varían muchísimo. Una aplicación en el móvil para controlar ese aspecto sería un buen comienzo. Lleve su calendario menstrual al proveedor para obtener más información”.
Añadió que los resultados también sugieren que los médicos deben hablar sobre el Plan B con sus pacientes más abiertamente. “Debemos ser capaces de recomendarlo a todo el mundo como un anticonceptivo a corto plazo. Se debe ofrecer el Plan B a toda persona a quien le falle un método”.
Dude, la autora del estudio, dijo que la anticoncepción más efectiva en este grupo de edad es un método reversible a largo plazo, como un dispositivo intrauterino (DIU) o un anticonceptivo insertado en el brazo.
Pero para las mujeres jóvenes, obtener unas opciones anticonceptivas más efectivas (desde los métodos a largo plazo hasta el Plan B) puede resultar difícil, apuntó Braaten, del Brigham and Women’s.
“Sin duda hay problemas de acceso para el grupo de edad en este estudio, las mujeres jóvenes de 15 a 25 años”, comentó Braaten. “Me gustaría enfatizar que una de las cosas que debemos hacer es mejorar el acceso a los métodos a largo plazo, como los DIU y los implantes, para minimizar estas experiencias y encuentros en que las mujeres se hallan en la necesidad de depender de una forma de anticoncepción de ‘emergencia’ como la marcha atrás o el Plan B por no contar con ninguna otra preparación”.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Annie Dude, M.D., Ph.D., resident, department of obstetrics and gynecology, Duke University Medical Center, Durham, N.C.; Kari Braaten, M.D., M.P.H., ob-gyn, Brigham and Women’s Hospital, and instructor in obstetrics, gynecology and reproductive biology, Harvard Medical School, Boston; Angela Chen, M.D., M.P.H., associate clinical professor of obstetrics and gynecology, University of California, Los Angeles, and family planning division chief, Ronald Reagan UCLA Medical Center; September 2013, Obstetrics & Gynecology
HealthDay
Muchas de nuestras parejas peruanas practican el “coito interruptos”,sabemos cuán efectivo puede  ser?. Lea la siguiente investigación.
Una de cada tres mujeres jóvenes de EE. UU. utiliza la ‘marcha atrás’ para la anticoncepción
Pero un nuevo estudio confirma que no es buena para prevenir el embarazo
Traducido del inglés: miércoles, 7 de agosto, 2013
Imagen de noticias HealthDay
Tema relacionado en MedlinePlus
Control de la natalidad y contracepción
MARTES, 6 de agosto (HealthDay News) — La marcha atrás es una forma antigua y poco confiable de anticoncepción, pero un tercio de las mujeres jóvenes la utiliza de cualquier forma, indica una nueva investigación.
“Nuestro estudio mostró que el uso de la marcha atrás como anticonceptivo es muy común, pero no siempre funciona tan bien como otros métodos”, apuntó la autora del estudio, la Dra. Annie Dude, residente del departamento de obstetricia y ginecología del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte.
Dude y colegas analizaron los datos de entre 2006 y 2008 de una encuesta nacional de mujeres de EE. UU., enfocándose en 2,220 participantes que tenían entre 15 y 24 años de edad. Su objetivo fue determinar qué tan común era que las mujeres jóvenes sexualmente activas utilizaran la marcha atrás como forma de prevenir el embarazo.
Los hallazgos aparecerán en la edición de septiembre de la revista Obstetrics & Gynecology.
Los investigadores hallaron que el 31 por ciento de las mujeres habían usado la marcha atrás como forma de anticoncepción al menos una vez. De las que la habían usado, el 21 por ciento quedaron embarazadas sin desearlo, frente a apenas el 13 por ciento de las mujeres que usaron otros tipos de anticonceptivos.
Las usuarias de la marcha atrás también tenían un 7.5 por ciento más de probabilidades de haber utilizado anticoncepción de emergencia, como Plan B o Next Choice.
Las mujeres que confiaron en el método de la marcha atrás, que depende de que el hombre se “retire”, con algo de suerte, antes de eyacular, como su forma exclusiva de anticoncepción, tendían a ser menos propensas a quedar embarazadas que las mujeres que utilizaron la marcha atrás junto con otras formas de anticoncepción durante el transcurso del estudio, pero Dude dijo que ese hallazgo no alcanzó la significación estadística.
Señaló que la investigación muestra que los proveedores de atención de salud que atienden a las mujeres jóvenes sexualmente activas deben reconocer que uno de los motivos de que las parejas usen la marcha atrás como método anticonceptivo es que quizás no hayan planificado por adelantado, y que los proveedores deben sacar el tiempo para discutir métodos anticonceptivos más efectivos con sus pacientes.
“Mi visión general es que los médicos creen que es un método anticonceptivo tan anticuado que en realidad no piensan en abordarlo con sus pacientes”, planteó Dude.
Una experta que no participó en el estudio dijo que los motivos que podrían llevar a una mujer a elegir el método de la marcha atrás en lugar de algo más confiable son complejos.
“Muchos anticonceptivos son de acción corta y requieren mucha atención de parte de la mujer. Usar un condón, tener un condón, ir a la tienda o a la farmacia a buscarlo. Resurtir la píldora, tomársela a diario, resurtir la receta. Desplazarse y moverse. Son tantos los temas que hacen que estos métodos anticonceptivos sean difíciles de utilizar o de mantener constantes”, planteó la Dra. Kari Braaten, obstetra y ginecóloga del Hospital Brigham and Women’s, en Boston.
Otra experta aseguró que el estudio estuvo “bien hecho”, y dijo que tuvo hallazgos importantes.
La Dra. Angela Chen, profesora clínica asociada de obstetricia y ginecología en la Universidad de California, en Los Ángeles, y jefa de la división de planificación familiar del Centro Médico Ronald Reagan de la UCLA, dijo que no es nada sorprendente que las personas que usan este método tengan más embarazos no deseados. Apuntó que, para que el método de la marcha atrás se lleve a cabo con éxito, ambos miembros de la pareja tienen que estar altamente motivados.
“Amerita parejas que hayan estado juntas mucho tiempo y que se puedan comunicar bien”, planteó Chen. “La mujer realmente tiene que comprender sus ciclos menstruales, cuándo es más fértil, y la mayoría de mujeres no los comprenden. Sus percepciones varían muchísimo. Una aplicación en el móvil para controlar ese aspecto sería un buen comienzo. Lleve su calendario menstrual al proveedor para obtener más información”.
Añadió que los resultados también sugieren que los médicos deben hablar sobre el Plan B con sus pacientes más abiertamente. “Debemos ser capaces de recomendarlo a todo el mundo como un anticonceptivo a corto plazo. Se debe ofrecer el Plan B a toda persona a quien le falle un método”.
Dude, la autora del estudio, dijo que la anticoncepción más efectiva en este grupo de edad es un método reversible a largo plazo, como un dispositivo intrauterino (DIU) o un anticonceptivo insertado en el brazo.
Pero para las mujeres jóvenes, obtener unas opciones anticonceptivas más efectivas (desde los métodos a largo plazo hasta el Plan B) puede resultar difícil, apuntó Braaten, del Brigham and Women’s.
“Sin duda hay problemas de acceso para el grupo de edad en este estudio, las mujeres jóvenes de 15 a 25 años”, comentó Braaten. “Me gustaría enfatizar que una de las cosas que debemos hacer es mejorar el acceso a los métodos a largo plazo, como los DIU y los implantes, para minimizar estas experiencias y encuentros en que las mujeres se hallan en la necesidad de depender de una forma de anticoncepción de ‘emergencia’ como la marcha atrás o el Plan B por no contar con ninguna otra preparación”.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Annie Dude, M.D., Ph.D., resident, department of obstetrics and gynecology, Duke University Medical Center, Durham, N.C.; Kari Braaten, M.D., M.P.H., ob-gyn, Brigham and Women’s Hospital, and instructor in obstetrics, gynecology and reproductive biology, Harvard Medical School, Boston; Angela Chen, M.D., M.P.H., associate clinical professor of obstetrics and gynecology, University of California, Los Angeles, and family planning division chief, Ronald Reagan UCLA Medical Center; September 2013, Obstetrics & Gynecology
HealthDay

,

Dejar Comentario

Obesidad y parto vaginal.

Investigación a tener en cuenta para ,en lo posible, prevenir o evitar la obesidad.

La obesidad reduce las posibilidades de poder tener un parto vaginal
Traducido del inglés: martes, 6 de agosto, 2013
Temas relacionados en MedlinePlus
Obesidad
Parto
Problemas de salud durante el embarazo
Por Rob Goodier

NUEVA YORK (Reuters Health) – La posibilidad de tener un parto por vía vaginal disminuye en las embarazadas obesas a medida que aumenta el nivel de sobrepeso, indica un nuevo estudio.

Un índice de masa corporal (IMC) de 40 o más anticipó la cesárea tras una prueba de trabajo de parto. Y por cada 10 puntos de IMC por encima de 40, la posibilidad de tener el parto por vía vaginal disminuía un 40 por ciento.

El IMC es una medición del peso en relación con la estatura. Cuando el indicador supera el nivel de 30, la persona es considerada obesa. Un IMC por encima de 40 indica que se trata de obesidad mórbida o de grado III.

“La clave en estas pacientes con obesidad de grado III es el asesoramiento”, dijo el doctor Haywood Brown, del Centro Médico de la Duke University, en Durham, Carolina del Norte.

El equipo de Brown, cuyos resultados aparecen publicados en American Journal of Obstetrics and Gynecology, recomienda orientar a las mujeres obesas durante el período prenatal para que no engorden más de 9 kilogramos (kg), como indican las guías del Instituto de Medicina. Más que eso eleva el riesgo de tener que realizar una cesárea.

Además, Brown aconseja “evitar la inducción del trabajo de parto cuando el cuello uterino es desfavorable porque esto aumenta aún más la necesidad de la cesárea. Muchas de estas mujeres necesitarán la inducción del trabajo de parto por otras complicaciones gestacionales, como la hipertensión y la diabetes, comunes con la obesidad”.

El equipo analizó información de 357 mujeres obesas que tuvieron un parto con más de 34 semanas de gestación; 248 habían optado por una prueba de trabajo de parto y el 35 por ciento tuvo una cesárea por las complicaciones.

Dos tercios de las mujeres tuvieron un parto por vía vaginal. La tasa de éxito disminuía a medida que aumentaba el IMC: el 68,4 por ciento con un IMC de entre 40 y 50; el 65,6 por ciento con un IMC entre 50,1 y 60, y el 36,8 por ciento con un IMC superior a 60. Estas diferencias fueron estadísticamente significativas.

Además del IMC, la menor edad, la cantidad de hijos y una mayor dilatación al momento de la internación también estuvieron independientemente asociadas con la posibilidad de tener un parto vaginal.

Brown comentó que es seguro probar el trabajo de parto aun en mujeres con un IMC de más de 60, pero agregó que las pacientes “deberían conocer que el riesgo aumenta según el rango de obesidad, como muestra el estudio”.

Los autores estiman que un 8 por ciento de las mujeres en edad reproductiva tiene obesidad de clase III.

Aún se desconoce la causa de esta asociación entre el IMC y el parto por cesárea. Algunos coautores están estudiando el papel de la oxitocina y sus receptores durante el parto en modelos animales de obesidad.

FUENTE: American Journal of Obstetrics and Gynecology, online 26 de julio del 2013

Reuters Health

Dejar Comentario

Lactancia y cáncer de mama.

Amamantar podría proteger a algunas mujeres del cáncer de mama
Un estudio halló que los tumores se descubrieron más tarde en las pacientes no fumadoras que lactaron durante más de seis meses
Traducido del inglés: viernes, 16 de agosto, 2013
Imagen de noticias HealthDay
Temas relacionados en MedlinePlus
Cáncer de seno
Lactancia
JUEVES, 15 de agosto (HealthDay News) — Amamantar durante más de seis meses parece proteger a las mujeres que no fuman contra el cáncer de mama durante unos periodos más largos, sugiere un estudio reciente.

Fumar canceló los beneficios de amamantar, pero hubo una década de diferencia en el diagnóstico entre las pacientes de cáncer de mama no fumadoras, dependiendo de cuánto tiempo habían amamantado, reportaron los investigadores.

Las no fumadoras que no amamantaron o que lo hicieron durante menos de tres meses fueron diagnosticadas a una edad promedio de 58 años, mientras que las mujeres que no fumaban y que amamantaron durante más de seis meses fueron diagnosticadas a una edad promedio de 68 años. Las que amamantaron durante más de seis meses pero también fumaban fueron diagnosticadas a una edad promedio de 47 años.

“Las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama que no fumaban y que amamantaron durante más de seis meses fueron diagnosticadas mucho más tarde, diez años más tarde, en promedio”, apuntó el autor del estudio, Emilio González Jiménez, investigador de la Universidad de Granada, en España.

Aunque muchas investigaciones han vinculado el embarazo y un menor riesgo de cáncer de mama, los estudios sobre los efectos protectores de la lactancia materna han producido resultados contradictorios, apuntó González Jiménez.

Su equipo observó los expedientes médicos de más de 500 mujeres, entre los 19 y los 91 años de edad, que habían sido diagnosticadas y tratadas por cáncer de mama entre 2004 y 2009 en un hospital de Granada.

Los investigadores hallaron una asociación entre amamantar y la edad del diagnóstico de cáncer, pero no probaron causalidad. Sin embargo, la asociación se sostuvo incluso cuando tomaron en cuenta los antecedentes familiares de cáncer de mama. Otras investigaciones han vinculado el tabaquismo y el cáncer de mama.

El nuevo estudio aparece en línea el 15 de agosto en la revista Journal of Clinical Nursing.

Sin embargo, el estudio es relativamente pequeño, apuntó Debbie Saslow, directora de cáncer de mama y ginecológico de la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society). Por ejemplo, apenas 26 mujeres no fumadoras en el estudio amamantaron por más de seis meses.

Investigaciones anteriores, entre ellas una revisión de docenas de estudios, han producido unos hallazgos muy mezclados, añadió, y este último hallazgo no es definitivo.

“Todavía no se sabe con certeza”, apuntó Saslow. “Muchos estudios han mostrado que amamantar resulta ligeramente protector [contra el cáncer de mama], pero ese efecto es pequeño y resulta más protector cuanto más tiempo se amamanta”.

En una revisión, el riesgo general de cáncer de mama se redujo en alrededor del 4 por ciento por cada 12 meses de lactancia materna, ya fuera de un niño o de varios, apuntó.

La Sociedad Estadounidense del Cáncer prevé que en 2013 se diagnostiquen más de 234,000 casos de cáncer de mama. Se prevén unas 40,000 muertes este año.

Según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU., hasta el 77 por ciento de los bebés de EE. UU. son amamantados al nacer. Sin embargo, de los bebés nacidos en 2010, apenas el 49 por ciento seguían siendo amamantados a los seis meses, y solo el 27 por ciento a los doce meses.

“Hay varias explicaciones de por qué amamantar parece prevenir el cáncer de mama”, señaló González Jiménez. “La más probable de éstas son los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo y la lactancia”.

Esos cambios incluyen unos niveles reducidos de estrógeno, que impulsa a muchos cánceres de mama, y cambios físicos en las células de los senos.

“Recomiendo lactar durante más de seis meses”, dijo González Jiménez. Otro consejo es no fumar.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Emilio Gonzalez-Jimenez, Ph.D., professor, nursing, University of Granada, Melilla, Spain; Debbie Saslow, Ph.D., director, breast and gynecologic cancer, American Cancer Society; Aug. 15, 2013, Journal of Clinical Nursing

HealthDay

Dejar Comentario

Gonorrea y los antibióticos

La gonorrea puede volverse resistente a los antibióticos
Esta enfermedad de transmisión sexual podría volverse intratable médicamente en un futuro próximo
La gonorrea podría volverse intratable médicamente en un futuro próximo debido a la creciente resistencia de los antibióticos a esta enfermedad de transmisión sexual.
Esa es la advertencia que van a hacer un grupo de expertos en una conferencia en el Reino Unido este martes.
Naciones Unidas asegura que surgen más de 100 millones de casos de la enfermedad en el mundo cada año.
La experta británica en salud reproductiva Cathy Ison abogará en el encuentro de microbiólogos por que las autoridades de salud ganen tiempo para que los investigadores puedan encontrar nuevos antibióticos resistentes a la gonorrea.
Además, pedirá incrementar los esfuerzos para promover el sexo seguro y mejores controles periódicos.
El profesor Peter Greenhouse, de la Asociación Británica de Salud Sexual y VIH (BASHH) explica a la BBC que es urgente desarrollar nuevos tipos de antibióticos capaces de combatir las nuevas cepas de esta infección que se transmite sexualmente.
Todos hemos escuchado las noticias sobre las superbacterias adquiridas en los hospitales, que cada vez son más difíciles de tratar.
Pero ahora, nuevos estudios hablan de una gonorrea resistente a los fármacos disponibles y el espectro de una infección sexualmente transmitida que no puede tratarse se cierne por primera vez en nuestra generación.
Desde que la penicilina fue utilizada por primera vez para tratar la gonorrea en 1943, la bacteria que la causa ha desarrollado gradualmente nuevos mecanismos para evadir el control de cada nuevo antibiótico.
Para que un tratamiento sea efectivo y práctico debe ser fácil de administrar, oralmente y con una sola dosis, para poder lograr suficiente concentración del fármaco en el organismo que pueda tratar más de 95% de las infecciones.
Si la eficacia es menor a esa cifra, debemos cambiar el tratamiento.
Pero con los antibióticos disponibles sin receta en África y Asia, la gente ha podido automedicarse, a menudo tomando la dosis equivocada en el momento equivocado, o tomándolo con alcohol, lo que reduce la efectividad del fármaco.
Esto ha producido que cepas de gonorrea que necesitan una concentración más alta del fármaco para matarlas se conviertan en las cepas dominantes.
Y esto ocurre cada vez que un fármaco deja de funcionar.
Si la gonorrea se vuelve resistente en esas regiones del mundo, tendría un efecto desastroso en las tasas de VIH, porque cualquier infección sexualmente transmitida que causa inflamación y secrecciones incrementa la eficacia de transmisión del virus VIH.
En promedio, la transmisión de VIH tiene cinco veces más probabilidades de ocurrir si la gonorrea o la clamidia (otra infección sexual) están presentes.
Vida corta
En el Reino Unido la ciprofloxacina, que fue introducida a mediados de 1980 cuando la penicilina dejó de funcionar, no es efectiva desde 2002.
La resistencia se desarrolló más rápido entre hombres homosexuales, y no era debido sólo a las múltiples parejas sexuales.
Mucha gente no es consciente de que el sexo oral es una ruta de transmisión importante de la gonorrea.
La bacteria se mezcla con organismos que viven de forma natural en el recto y la garganta, adquiriendo con estos microbios nuevos tipos de resistencia a los antibióticos.
El siguiente antibiótico que fue introducido, la cefixima, en 2003, duró sólo seis años en el Reino Unido donde la resistencia aumentó súbitamente, atacando al 25% de la población homosexual.
Ahora, la única opción de tratamiento para estos pacientes es una inyección de ceftriaxona, un remedio que ya fracasó en Japón.
El problema principal es que desde 1970 no se han desarrollado nuevos antibióticos.
Hay una necesidad urgente en todo el mundo de nuevas clases de estos fármacos pero las compañías farmacéuticas no están interesadas en ellos.
La realidad financiera dicta la política de investigación. Y ¿por qué desarrollar un fármaco que funciona para un día o una semana cuando puedes tener uno -como un antidepresivo o una estatina- que debe tomarse durante meses, años o para toda la vida?
Así que un nuevo antibiótico tendría que ser extremadamente costoso o tendría que haber una recompensa sustancial para las farmacéuticas, quizás de una magnitud que sólo podría ser asequible para alguien como la Fundación Gates.
Pero incluso si se produjeran nuevos fármacos, la dinámica de la biología y transmisión de la gonorrea significa que cada nuevo régimen probablemente fracasaría a los cinco o diez años de su introducción, a menos que se usen regímenes de varias dosis y varios fármacos, lo cual es costoso y poco práctico.

La gonorrea puede volverse resistente a los antibióticos

Esta enfermedad de transmisión sexual podría volverse intratable médicamente en un futuro próximo.

La gonorrea podría volverse intratable médicamente en un futuro próximo debido a la creciente resistencia de los antibióticos a esta enfermedad de transmisión sexual.

Esa es la advertencia que van a hacer un grupo de expertos en una conferencia en el Reino Unido este martes.

Naciones Unidas asegura que surgen más de 100 millones de casos de la enfermedad en el mundo cada año.

La experta británica en salud reproductiva Cathy Ison abogará en el encuentro de microbiólogos por que las autoridades de salud ganen tiempo para que los investigadores puedan encontrar nuevos antibióticos resistentes a la gonorrea.

Además, pedirá incrementar los esfuerzos para promover el sexo seguro y mejores controles periódicos.

El profesor Peter Greenhouse, de la Asociación Británica de Salud Sexual y VIH (BASHH) explica a la BBC que es urgente desarrollar nuevos tipos de antibióticos capaces de combatir las nuevas cepas de esta infección que se transmite sexualmente.

Todos hemos escuchado las noticias sobre las superbacterias adquiridas en los hospitales, que cada vez son más difíciles de tratar.

Pero ahora, nuevos estudios hablan de una gonorrea resistente a los fármacos disponibles y el espectro de una infección sexualmente transmitida que no puede tratarse se cierne por primera vez en nuestra generación.

Desde que la penicilina fue utilizada por primera vez para tratar la gonorrea en 1943, la bacteria que la causa ha desarrollado gradualmente nuevos mecanismos para evadir el control de cada nuevo antibiótico.

Para que un tratamiento sea efectivo y práctico debe ser fácil de administrar, oralmente y con una sola dosis, para poder lograr suficiente concentración del fármaco en el organismo que pueda tratar más de 95% de las infecciones.

Si la eficacia es menor a esa cifra, debemos cambiar el tratamiento.

Pero con los antibióticos disponibles sin receta en África y Asia, la gente ha podido automedicarse, a menudo tomando la dosis equivocada en el momento equivocado, o tomándolo con alcohol, lo que reduce la efectividad del fármaco.

Esto ha producido que cepas de gonorrea que necesitan una concentración más alta del fármaco para matarlas se conviertan en las cepas dominantes.

Y esto ocurre cada vez que un fármaco deja de funcionar.

Si la gonorrea se vuelve resistente en esas regiones del mundo, tendría un efecto desastroso en las tasas de VIH, porque cualquier infección sexualmente transmitida que causa inflamación y secrecciones incrementa la eficacia de transmisión del virus VIH.

En promedio, la transmisión de VIH tiene cinco veces más probabilidades de ocurrir si la gonorrea o la clamidia (otra infección sexual) están presentes.

Vida corta

En el Reino Unido la ciprofloxacina, que fue introducida a mediados de 1980 cuando la penicilina dejó de funcionar, no es efectiva desde 2002.

La resistencia se desarrolló más rápido entre hombres homosexuales, y no era debido sólo a las múltiples parejas sexuales.

Mucha gente no es consciente de que el sexo oral es una ruta de transmisión importante de la gonorrea.

La bacteria se mezcla con organismos que viven de forma natural en el recto y la garganta, adquiriendo con estos microbios nuevos tipos de resistencia a los antibióticos.

El siguiente antibiótico que fue introducido, la cefixima, en 2003, duró sólo seis años en el Reino Unido donde la resistencia aumentó súbitamente, atacando al 25% de la población homosexual.

Ahora, la única opción de tratamiento para estos pacientes es una inyección de ceftriaxona, un remedio que ya fracasó en Japón.

El problema principal es que desde 1970 no se han desarrollado nuevos antibióticos.

Hay una necesidad urgente en todo el mundo de nuevas clases de estos fármacos pero las compañías farmacéuticas no están interesadas en ellos.

La realidad financiera dicta la política de investigación. Y ¿por qué desarrollar un fármaco que funciona para un día o una semana cuando puedes tener uno -como un antidepresivo o una estatina- que debe tomarse durante meses, años o para toda la vida?

Así que un nuevo antibiótico tendría que ser extremadamente costoso o tendría que haber una recompensa sustancial para las farmacéuticas, quizás de una magnitud que sólo podría ser asequible para alguien como la Fundación Gates.

Pero incluso si se produjeran nuevos fármacos, la dinámica de la biología y transmisión de la gonorrea significa que cada nuevo régimen probablemente fracasaría a los cinco o diez años de su introducción, a menos que se usen regímenes de varias dosis y varios fármacos, lo cual es costoso y poco práctico.

, ,

Dejar Comentario

Tomografía computarizada y osteoporosis.

La TC estomacal ayuda a detectar la osteoporosis: estudio
Traducido del inglés: miércoles, 17 de abril, 2013
Por Andrew M. Seaman
NUEVA YORK (Reuters Health) – Los médicos pueden utilizar una tomografía computarizada (TC) del abdomen de un paciente para detectar signos de la osteoporosis.
Los autores de un nuevo estudio, publicado en Annals of Internal Medicine, compararon los resultados de las TC de un grupo de pacientes con los de las absorciometrías duales de rayos X (DXA, por su nombre en inglés), que se utilizan para diagnosticar la osteoporosis.
“Hallamos una correlación bastante positiva”, dijo la autora principal, doctora Perry Pickhardt, profesora de radiología de la Facultad de Medicina y Salud Pública de University of Wisconsin, Madison.
Pero en un editorial sobre el estudio, varios expertos opinaron que el uso de una TC para evaluar la densidad ósea podría confundir el diagnóstico, en especial en los pacientes de bajo riesgo.
En el estudio, los participantes tenían alrededor de 59 años, seis menos que la edad recomendada por la Comisión Especial de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF, por su nombre en inglés) para que las mujeres empiecen a realizarse la pesquisa ósea. La osteoporosis afecta a unos 12 millones de estadounidenses mayores de 50 años.
Los resultados sugieren que las mujeres más jóvenes con riesgo de fractura también deberían hacerse la pesquisa, aunque nada dicen de los hombres de cualquier edad.
A pesar de que la DXA es segura y costo-efectiva, el equipo de Pickhardt sostiene que está subutilizada. En cambio, la TC está sobreutilizada (en Estados Unidos se realizaron más de 80 millones de TC en el 2011).
El equipo analizó los resultados de los tests realizados a 1.867 pacientes; los dos exámenes por imágenes se realizaron con un intervalo de seis meses en un período de 10 años, para determinar si la TC mostraba los signos de osteoporosis como lo hace la DXA.
Al 23 por ciento se le diagnosticó osteoporosis, mientras que a un 45 por ciento se le detectaron indicios de debilitamiento óseo y un 32 por ciento no tenía signos de enfermedad en las imágenes de la DXA.
Luego, el equipo halló que la posibilidad de diagnosticar con precisión a los mismos pacientes con la TC dependía del umbral de densidad ósea utilizado.
El doctor Sumit Majumdar, autor del editorial, explicó que con un umbral más bajo se detectaría la mayoría de los casos de osteoporosis y limitaría la “incidentaloporosis”, como se denomina a los diagnósticos incorrectos “descubiertos” mientras se estudiaban otros problemas.
Con el umbral más bajo, el equipo detectó que un 9 por ciento de los diagnósticos de osteoporosis eran equivocados.
Para Pickhardt, la pesquisa debería estar orientada a los grupos adecuados para prevenir el exceso de diagnóstico.
“Obviamente, es algo de lo que tenemos que ocuparnos”, dijo. “Pero si lo aplicamos a la población indicada, no correríamos ese riesgo”, agregó.
FUENTE: Annals of Internal Medicine, online 15 de abril del 2013.
Reuters Health
© 2013 Thomson Reuters. Reservados todos los derechos. Los contenidos Reuters son propiedad intelectual de Thomson Reuters y/o de sus proveedores de contenido. El contenido de estas páginas no puede copiarse, publicarse ni redistribuirse parcial o totalmente, sin el previo consentimiento por escrito de Thomson Reuters. Thomson Reuters no sera responsable por errores o demoras en el contenido. “Reuters” y su logotipo son marcas registradas o marcas comerciales del grupo de empresas de Thomson Reuters en todo el mundo. Para mayor información sobre otros productos para Medios de Reuters favor visitar http://about.reuters.com/media/. © Thomson Reuters 2013
Temas relacionados en MedlinePlus
Osteoporosis
Tomografía computarizada
Página actualizada 18 abril 2013
TC estomacal ayuda a detectar la osteoporosis: estudio
Traducido del inglés: miércoles, 17 de abril, 2013
Por Andrew M. Seaman
NUEVA YORK (Reuters Health) – Los médicos pueden utilizar una tomografía computarizada (TC) del abdomen de un paciente para detectar signos de la osteoporosis.
Los autores de un nuevo estudio, publicado en Annals of Internal Medicine, compararon los resultados de las TC de un grupo de pacientes con los de las absorciometrías duales de rayos X (DXA, por su nombre en inglés), que se utilizan para diagnosticar la osteoporosis.
“Hallamos una correlación bastante positiva”, dijo la autora principal, doctora Perry Pickhardt, profesora de radiología de la Facultad de Medicina y Salud Pública de University of Wisconsin, Madison.
Pero en un editorial sobre el estudio, varios expertos opinaron que el uso de una TC para evaluar la densidad ósea podría confundir el diagnóstico, en especial en los pacientes de bajo riesgo.
En el estudio, los participantes tenían alrededor de 59 años, seis menos que la edad recomendada por la Comisión Especial de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF, por su nombre en inglés) para que las mujeres empiecen a realizarse la pesquisa ósea. La osteoporosis afecta a unos 12 millones de estadounidenses mayores de 50 años.
Los resultados sugieren que las mujeres más jóvenes con riesgo de fractura también deberían hacerse la pesquisa, aunque nada dicen de los hombres de cualquier edad.
A pesar de que la DXA es segura y costo-efectiva, el equipo de Pickhardt sostiene que está subutilizada. En cambio, la TC está sobreutilizada (en Estados Unidos se realizaron más de 80 millones de TC en el 2011).
El equipo analizó los resultados de los tests realizados a 1.867 pacientes; los dos exámenes por imágenes se realizaron con un intervalo de seis meses en un período de 10 años, para determinar si la TC mostraba los signos de osteoporosis como lo hace la DXA.
Al 23 por ciento se le diagnosticó osteoporosis, mientras que a un 45 por ciento se le detectaron indicios de debilitamiento óseo y un 32 por ciento no tenía signos de enfermedad en las imágenes de la DXA.
Luego, el equipo halló que la posibilidad de diagnosticar con precisión a los mismos pacientes con la TC dependía del umbral de densidad ósea utilizado.
El doctor Sumit Majumdar, autor del editorial, explicó que con un umbral más bajo se detectaría la mayoría de los casos de osteoporosis y limitaría la “incidentaloporosis”, como se denomina a los diagnósticos incorrectos “descubiertos” mientras se estudiaban otros problemas.
Con el umbral más bajo, el equipo detectó que un 9 por ciento de los diagnósticos de osteoporosis eran equivocados.
Para Pickhardt, la pesquisa debería estar orientada a los grupos adecuados para prevenir el exceso de diagnóstico.
“Obviamente, es algo de lo que tenemos que ocuparnos”, dijo. “Pero si lo aplicamos a la población indicada, no correríamos ese riesgo”, agregó.
FUENTE: Annals of Internal Medicine, online 15 de abril del 2013.
Reuters Health
© 2013 Thomson Reuters. Reservados todos los derechos. Los contenidos Reuters son propiedad intelectual de Thomson Reuters y/o de sus proveedores de contenido. El contenido de estas páginas no puede copiarse, publicarse ni redistribuirse parcial o totalmente, sin el previo consentimiento por escrito de Thomson Reuters. Thomson Reuters no sera responsable por errores o demoras en el contenido. “Reuters” y su logotipo son marcas registradas o marcas comerciales del grupo de empresas de Thomson Reuters en todo el mundo. Para mayor información sobre otros productos para Medios de Reuters favor visitar http://about.reuters.com/media/. © Thomson Reuters 2013
Temas relacionados en MedlinePlus
Osteoporosis
Tomografía computarizada
Página actualizada 18 abril 2013

,

Dejar Comentario

Sobrepeso en nacidos por cesárea.

Bebés que nacen por cesárea son más propensos a tener sobrepeso

Traducido del inglés: viernes, 14 de diciembre, 2012

Por Kerry Grens

NUEVA YORK (Reuters Health) - 

Bebés que nacen por cesárea son más propensos a tener sobrepeso

Traducido del inglés: viernes, 14 de diciembre, 2012

 

Por Kerry Grens

 

NUEVA YORK (Reuters Health) – Los bebés que nacen por cesárea son algo más propensos que los que nacen por vía vaginal a tener sobrepeso u obesidad, según indica una nueva revisión de la literatura médica.

 

Los resultados no prueban que la cesárea haga que los bebés engorden, pero el doctor Jianmeng Liu, coautor del estudio y profesor del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Pekín, China, dijo que la relación entre el parto y la obesidad es algo importante para tener en mente.

 

“La carga de salud potencial de la obesidad y otras enfermedades asociadas con los partos por cesárea no debería olvidarse, aunque su impacto sea leve”, en especial dada la frecuencia de ese tipo de nacimientos, dijo Liu por e-mail.

 

Recordó que la relación entre el tipo de parto y la obesidad infantil nunca fue tan clara como con otras enfermedades, como el asma, las alergias y la diabetes.

 

El equipo reunió los resultados de nueve estudios sobre más de 200.000 personas y publica en International Journal of Obesity que los participantes eran un 33 por ciento más propensos a tener sobrepeso u obesidad si habían nacido por cesárea.

 

En Estados Unidos, casi el 70 por ciento de los adultos tiene sobrepeso u obesidad. Un aumento del 33 por ciento se traduciría en un 93 por ciento de la población obesa.

 

El riesgo de obesidad infantil era especialmente algo más elevado; un 40 por ciento más que en los niños que habían nacido por vía vaginal.

 

Los CDC de Estados Unidos estiman que uno de cada cinco niños de entre seis y 11 años es obeso.

 

Para Liu, el aumento del riesgo es leve, pero continúa hasta la adultez. Tras concentrarse sólo en los estudios en adultos, el equipo observó que los que habían nacido por cesárea eran un 50 por ciento más propensos a ser obesos que los que habían nacido por vía vaginal.

 

Se desconoce por qué los partos por cesárea están asociados con el riesgo de engordar. Para Liu, un motivo sería la exposición a las bacterias maternas durante el parto vaginal, lo que influiría en la forma en la que el organismo del bebé procesará y almacenará la comida.

 

Contó que otros investigadores habían sugerido que la cesárea está asociada con una menor concentración en el cordón umbilical de una hormona clave para la regulación del peso y una menor frecuencia de lactancia materna, “los que a la vez estarían relacionados con un aumento de la obesidad futura”.

 

La cesárea es cada vez más popular y en Estados Unidos, uno de cada cuatro bebés nace por esa vía.

 

FUENTE: International Journal of Obesity, online 4 de diciembre del 2012.

 

Reuters Health

Los bebés que nacen por cesárea son algo más propensos que los que nacen por vía vaginal a tener sobrepeso u obesidad, según indica una nueva revisión de la literatura médica.

Los resultados no prueban que la cesárea haga que los bebés engorden, pero el doctor Jianmeng Liu, coautor del estudio y profesor del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Pekín, China, dijo que la relación entre el parto y la obesidad es algo importante para tener en mente.

“La carga de salud potencial de la obesidad y otras enfermedades asociadas con los partos por cesárea no debería olvidarse, aunque su impacto sea leve”, en especial dada la frecuencia de ese tipo de nacimientos, dijo Liu por e-mail.

Recordó que la relación entre el tipo de parto y la obesidad infantil nunca fue tan clara como con otras enfermedades, como el asma, las alergias y la diabetes.

El equipo reunió los resultados de nueve estudios sobre más de 200.000 personas y publica en International Journal of Obesity que los participantes eran un 33 por ciento más propensos a tener sobrepeso u obesidad si habían nacido por cesárea.

En Estados Unidos, casi el 70 por ciento de los adultos tiene sobrepeso u obesidad. Un aumento del 33 por ciento se traduciría en un 93 por ciento de la población obesa.

El riesgo de obesidad infantil era especialmente algo más elevado; un 40 por ciento más que en los niños que habían nacido por vía vaginal.

Los CDC de Estados Unidos estiman que uno de cada cinco niños de entre seis y 11 años es obeso.

Para Liu, el aumento del riesgo es leve, pero continúa hasta la adultez. Tras concentrarse sólo en los estudios en adultos, el equipo observó que los que habían nacido por cesárea eran un 50 por ciento más propensos a ser obesos que los que habían nacido por vía vaginal.

Se desconoce por qué los partos por cesárea están asociados con el riesgo de engordar. Para Liu, un motivo sería la exposición a las bacterias maternas durante el parto vaginal, lo que influiría en la forma en la que el organismo del bebé procesará y almacenará la comida.

Contó que otros investigadores habían sugerido que la cesárea está asociada con una menor concentración en el cordón umbilical de una hormona clave para la regulación del peso y una menor frecuencia de lactancia materna, “los que a la vez estarían relacionados con un aumento de la obesidad futura”.

La cesárea es cada vez más popular y en Estados Unidos, uno de cada cuatro bebés nace por esa vía.

FUENTE: International Journal of Obesity, online 4 de diciembre del 2012.

Reuters Health

Dejar Comentario